Ya hemos comentado las principales características de esta isla. Vamos a entrar en los detalles que entraña este lugar que, lejos de toda civilizacion, supone un lugar perfecto para lo que muchos buscan en sus vacaciones: desconectar
Cómo llegar
A Gavdos, se puede acceder desde dos puertos: El de Paleochora y el de Sfakia. El primero está destinado a pasajeros sin vehículos ya que el barco es tan pequeño que no admite motos de más de 49 cc. El billete del barco cuesta 15 euros y son cuatro horas de trayecto. Hay un barco diario que parte a las 18:30 de la tarde.
Un pequeño detalle sobre el barco. Si el mar está revuelto y hay muchas olas, el viaje se puede convertir en un autentico infierno. Así que, aquellos que sois propensos a los mareos, Greciatis recomienda encarecidamente que os toméis algun tipo de medicamento para paliar los vómitos. Los que no tenéis problemas de mareos, no creáis que estais a salvo. Es recomendable no comer copiosamente antes de subir al barco. Por experiencia propia, la sensación no es muy agradable. E ir al baño tampoco es tarea fácil.
Desde Sfakia, el billete está en torno a los 13 euros y el viaje dura unas 3 horas aproximadamente. El viaje es similar, aunque si es cierto que, al ser un barco más grande, su estabilidad a la hora de navegar también es mayor.
En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la llegada a gavdos es probable realizarla cuando sea totalmente de noche y no haya luz natural (más que la que proporciona la luna). Al principio no hay problema porque hay un autobús que hace un recorrido por las tres pincipales playas de la isla (de las que hablaremos más adelante). Pero si llegais con todos los trastos es recomendable tener a mano un par de linternas para iluminar el camino y calzado cerrado para poder andar con facilidad a traves de las montañas y las dunas.
Por cierto, el autobús cuesta 3 euros. Es muy caro, como toda la isla (a excepción de las tabernas y cantinas)
En breves explicaremos con detalle las playas de Gavdos y algunos detalles de la isla, como por ejemplo, la visita a la cueva donde vivió Ulises o las visitas inesperadas en la tienda de campaña de agradables animales como escorpiones y escarabajos.
Cuanta curiosidad junta no?

